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martes, 22 de noviembre de 2011

2 ejercicios del taller "el río"

Describir el río a un ciego de nacimiento

Vamos a tener una experiencia sensorial diferente con el río. Caminemos hasta la orilla:
Te invito a que lo pises, sentís su fondo flácido, untuoso, sucio, raro, distinto al del mar? Su color, hoy en esta fea tarde de verano, calurosa y nublada, es oscuro como la inmensidad de la noche. Como la oscuridad de tu ceguera.
Ahora, tocalo, fresco, reparador pero no como el agua que es incolora, inodora e insípida, es marrón como tu pelo, tiene olor fuerte, olelo, lo sentís? Y no te lo hago probar porque puede estar contaminado, además no es suave como el agua, la suavidad es distinta, es pringosa, te queda un residuo en las manos, no?
Aspira profundamente , ese olor, es el famoso “catinga”, el olor de los peces desovando, recordalo, no siempre lo vas a oler.
Este río que estamos experimentando es ancho y profundo, ancho como la avenida Corrientes, esa que contamos 150 pasos para cruzarla y profundo como 3 veces tu altura, es peligroso sumergirse, pero tirate y sentí la sensación de sumergirnos juntas, no me sueltes, vamos… plaf…. Hummmmmmmmmmmm, qué placer!
Nademos a la orilla, sentémonos en el muelle, escuchá: ese sonido es de la lancha colectiva, ese otro es de un gomón con motor, ahora que no pasa ninguna embarcación, oí: este es el ruido del río golpeando contra la estacada y este es el silencio del río ,ahora se va a ver interrumpido ya en este momento, oíste, fue una boga saltando fuera del agua y volviendo a caer!!! Y ese silbido es el viento entre las hojas de los sauces! Ahora llegó la ráfaga hasta nosotras, trajo frescura, el olor a catinga y un rayo de sol
Si estirás tu mano vas a tocar los juncos, están a orillas de todos los ríos, son las barreras protectoras, casi como tu bastón.
Empezó a llover, lluvia fresca y reparadora, te propongo que nos acostemos sobre las maderas del muelle y sintamos las gotas sobre nuestros cuerpos mientras oímos el golpeteo de las mismas sobre el agua y nos dejemos llevar y olvidemos y sólo sintamos….
Clau.

Describir el río sin usar las palabras: río, agua, corriente, marrón, azul, cauce, árbol y sauce



Me gusta sentarme cerca y mirar ese espejo de suave cadencia. Ver cómo cambia de color y de forma. Cuántos pájaros y especies arbóreas lo adornan.

A veces lo siento temblar, otras, su murmullo me adormece.

Si algún transporte acuático lo surca deja tras de sí una estela cristalina.

Hay días en que se achica dejando al descubierto parte de su lecho y pero hay otros, inesperados, en que se desparrama y avanza temerariamente cubriendo lo que está a su alcance.

Qué paradojal es esta belleza!!!



Beso, Beatriz

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